Para completar nuestra serie sobre seguridad del paciente y prevención de UPP, debemos abordar la ejecución técnica. De nada sirve una puntuación de Braden excelente si la cinemática del movimiento al mover al paciente es incorrecta o si las posiciones elegidas generan nuevas zonas de presión.

Como expertos, sabemos que la movilización no es solo «mover al paciente», es una intervención terapéutica que debe realizarse con precisión mecánica.

El Arte de la Movilización Segura: Técnicas y Posiciones

La regla de oro en seguridad es la gestión de la presión superficial.

El objetivo de los cambios posturales es permitir la reperfusión sanguínea en los tejidos que han estado comprimidos.

Es la posición más común, pero la más peligrosa para el sacro y los talones.

  • Técnica de Seguridad: Colocar una almohada bajo las pantorrillas para que los talones queden «en el aire» (flotación podal).

  • Puntos Críticos: Evitar que las rodillas queden en hiperextensión. Una almohada pequeña bajo la cabeza es suficiente; un exceso de elevación aumenta la presión en el sacro.

Error crítico de seguridad: La posición clásica de 90° (perpendicular a la cama) es obsoleta y peligrosa, ya que ejerce toda la presión directamente sobre el trocánter mayor del fémur.

  • La Regla de los 30°: El paciente debe estar inclinado lateralmente solo 30 grados respecto a la cama, apoyado sobre la musculatura glútea y no sobre el hueso de la cadera.

  • Estabilización: Colocar una almohada entre las rodillas y los tobillos para evitar el contacto piel con piel (fricción y humedad) y otra en la espalda para mantener la inclinación.

Utilizada para alimentación o mejora respiratoria, pero es la principal causa de cizallamiento.

  • Técnica de Seguridad: Nunca elevar la cabecera más de 30° a menos que sea estrictamente necesario (comer o riesgo de aspiración).

  • Prevención de deslizamiento: Al elevar la cabecera, se debe elevar también ligeramente la sección de las rodillas (si la cama es articulada) para evitar que el paciente resbale hacia los pies de la cama, lo que «estiraría» y dañaría los capilares del sacro.

Técnicas de Transferencia: «Cero Fricción»

Como expertos en seguridad, nuestra máxima es: El paciente no se arrastra, se levanta o se desliza sobre superficies intermedias.

  1. Uso de la Entremetida: Utilizar una sábana doblada bajo el tronco del paciente. Se requieren dos personas, una a cada lado, para sincronizar el movimiento. Esto elimina la fuerza de fricción sobre la dermis.

  2. Mecánica Corporal: El personal debe mantener la espalda recta y usar el peso de su propio cuerpo para el movimiento. Un cuidador lesionado es un riesgo sistémico para la seguridad de todos los pacientes.

  3. Higiene Post-Movimiento: Cada vez que se realiza un cambio de posición, es obligatorio estirar las sábanas. Una arruga bajo un paciente con Braden bajo equivale a una úlcera en formación.

El «Reloj de Posiciones»: La Herramienta de Gestión

La seguridad requiere trazabilidad. No basta con decir «se movió al paciente»; hay que registrarlo. El Reloj de Cambios Posturales es un gráfico visual que se coloca en la habitación y dicta la posición según la hora:

  • Posición Lateral: Revisar oreja y trocánter
  • Decubito Supino: Revisar sacro y talones

Completar una planilla que documente que los cambios se están realizando en función de las horas previstas. Si por algún motivo se pospuso el cambio postural, también hay que documentarlo.

Localizaciones más frecuentes de aparición de ulceras por presión según el decubito

Es importante tener presente las zonas de apoyo según los decúbitos en el que el paciente permanece. De esa manera, cuando se deba rotar, se examinará en especial dichas áreas, para poder diagnósticar si hay lesiones por apoyo. (Vea la siguiente figura)

Conclusión 

La prevención de UPP es un binomio entre la evaluación predictiva (Braden) y la ejecución técnica (Posicionamiento).

Si fallamos en la técnica, la escala solo será el registro de un fracaso anunciado.

La seguridad del paciente se construye centímetro a centímetro, cada dos horas.

¡HASTA SIEMPRE!