
Foto de Jordan Benton en Pexels
Desde hace más de 30 años se vienen realizando distintos estudios para analizar el impacto que tienen los errores de la asistencia sanitaria en la seguridad de los pacientes.
En realidad, si quisiéramos documentar desde cuando empiezan las observaciones del daño provocado a los pacientes tengamos que remontarnos a los orígenes de la medicina.
En la época de las antiguas civilizaciones, el texto más conocido es el Código de Hamurabi. Un tratado escrito que contiene 282 leyes, de las cuales 11 se refieren al acto médico. En particular la más conocida como Ley de Talión (la número 218) que intenta establecer una proporcionalidad entre el daño producido entre el acto y el castigo.
La medicina tradicional china también recibe una gran influencia de Confucio (551 – 479 A. C.) quién en sus seis libros clásicos destaca cinco virtudes: la humanidad, la justicia, la conducta correcta y protocolaria, la sabiduría, y la confiabilidad, cuyos conceptos se trasladaron a la atención del enfermo.
Los primeros indicios de la civilización helénica datan de unos 1200 a. C. Uno de sus mayores aportes a la humanidad es haber logrado que la medicina dejara de la magia, la religión y el misticismo para buscar en la razón las causas de la enfermedad y su mejor tratamiento, a partir de examen físico del enfermo y el estudio racional de sus síntomas y signos, lo que contribuyó sin dudas, a la seguridad del paciente
Deja tu comentario