Las infecciones nosocomiales constituyen una de las principales causas de efectos adversos derivados de la atención sanitaria. Representan un problema de salud considerable para el paciente y su familia y aumenta el costo de manera importante para el sistema sanitario.

A nivel mundial, hay dos fechas en las que se promueve el lavado de manos: el 5 de mayo y el 15 de octubre. La primera, orientada a fortalecer esta acción en los equipos de salud y la segunda, dirigida a toda la comunidad.

La OMS creó en octubre de 2004 una iniciativa especial denominada Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente (World Alliance for Patient Safety en su denominación en inglés) con el deseo de establecer las políticas necesarias para mejorar la seguridad de los pacientes. La Alianza definió los programas a realizar y los encaró como desafíos globales a desarrollar en todo el mundo.
En octubre de 2005, un año después de creada la iniciativa, se lanzó en la sede de la OMS en Ginebra el primer desafío, que estuvo destinado a promover una campaña mundial para disminuir las infecciones nosocomiales bajo el lema «Una atención limpia es una atención más segura».

Se desarrollaron estrategias centradas en especial sobre la higiene de manos para prevenir la propagación de infecciones asociadas a la atención de pacientes hospitalizados, un gravísimo problema que ocasiona terribles consecuencias y que cada año afecta a millones de personas en el mundo entero. Lamentablemente, el cumplimiento de una correcta higiene de manos es sumamente bajo y resulta la causa principal de la diseminación de los gérmenes patógenos entre los pacientes hospitalizados.
Según datos de la misma OMS en 2007, se calcula que si médicos y enfermeras se lavaran las manos regularmente durante su jornada de trabajo, se evitarían cada día en todo el mundo 1,4 millones de casos de infecciones adquiridas en hospitales y otros centros sanitarios. Incluso en los países desarrollados, entre el 5 y el 10% de los pacientes hospitalizados se infectan durante su estadía, mientras que en algunos países no desarrollados las cifras ascienden hasta un 25%.
Aún no contamos con datos sobre los resultados de esta campaña, en la cual se esperaba una reducción no menor a 30% en la tasa de infecciones nosocomiales.

El desafío fue planteado hace 17 años, pero los resultados no fueron alcanzados a nivel mundial, todavía, hasta hoy.

Decía Sir Liam Donaldson en la introducción del reto, allá por el 2004-2005, que las infecciones relacionadas con la atención sanitaria son un problema cada vez mayor.Que los pacientes se estaban haciendo mas vulnerables a los procesos infecciosos presentando enfermedades cada vez mas graves. El problema se agrava por el incumplimiento de las normas de higiene de las manos por parte del personal sanitario, la falta de agua salubre en algunos lugares y la suciedad de los instrumentos y el entorno sanitario. Lo que se necesitaba entonces y se necesita ahora es el compromiso y acción a todos los niveles para garantizar el derecho a recibir una atención más limpia y mas segura. Esto sigue tan vigente como entonces.

Desde el avenimiento de la calidad y la seguridad de pacientes, cada vez mas profesionales de la salud e instituciones sanitarias han aunado esfuerzos en cambio de cultura para incorporar en el pensamiento constante de los efectores de salud sobre la importancia de tener programas y normativas que mejoren la adherencia al lavado de manos. Así muchas instituciones cuentan con Comites de infecciones que trabajan a través de sus integrantes en la mejora continua en esta temática. Campañas internas, mediciones diarias o semanales por sectores, seguimientos de cirugías, normativas de higiene hospitalaria, etc, son algunas de las estrategias que utilizan para mejorar la adherencia.

Nada alcanzará, sin embargo, si cada uno de los trabajadore sanitarios no comprenden que este acto sencillo y económico salva vidas.

En mayo de 2007 la OMS y la Alianza lanzan 9 soluciones para mejorar la seguridad de pacientes. La solución N° 9 es: MEJORAR LA HIGIENE DE MANOS PARA PREVENIR LAS INFECCIONES ASOCIADAS A LA ATENCION DE SALUD. Ya en ese año se estimaba que mas de 1.400.000 personal en todo el mundo sufría infecciones contraídas en hospitales. Estimaban en algunos países, como EEUU, Reino Unido, Mexico, entre otros su tasa de infecciones y mortalidad asociada.

Las medidas sugeridas entonces y que están en vigencia actualmente son sencillas.

  1. Promover la observancia de la higiene de manos como prioridad del establecimiento. Esto requiere apoyo de líderes y recursos económicos.
  2. Adoptar a nivel institucional las recomendaciones de las Directrices de la OMS sobre Higiene de las Manos en la Atención Sanitaria
    1. Abastecer de lociones sanitarias para las manos con base de alcohol, fácilmente accesibles en el punto de atención del paciente
    2. Acceso a instalaciones necesarias para el lavado de manos
    3. Educación permanente de los trabajadores de la atención sanitaria sobre técnicas correctas
    4. Exhibición de recordatorios que promuevan la higiene de manos en el lugar de trabajo
    5. Medición del cumplimiento a través de controles de observación y retroalimentación del desempeño a los trabajadores de la atención sanitaria.

HIGIENE DE MANOS

La higiene de manos, una acción muy sencilla, sigue siendo la medida primordial para reducir las infecciones nosocomiales y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos. Sin embargo, la observancia de las prácticas correctas por parte de los profesionales sanitarios es sumamente escasa. Por lo general, médicos y enfermeros se lavan menos las manos de la mitad de las veces que deberían hacerlo.

En la atención de los pacientes críticos, presidida por grandes limitaciones de tiempo y una alta carga de trabajo, la tasa de cumplimiento de las practicas correctas puede descender hasta apenas un 10%.

Las manos limpias reducen la carga de morbilidad. Las estrategias encaminadas a mejorar la higiene de manos en muchos centros de salud, has sido seguidas de un considerable descenso de tasas de infecciones nosocomiales.

La OMS ha establecido estrategias multimodales y representan el medio mas eficaz de fomentar las practicas de higiene de manos. Son elementos claves la formación y motivación del personal, la fricción de manos con una preparación alcohólica como método de referencia, el uso de indicadores de desempeño, y el firme compromiso de las partes interesadas, como el personal de primera línea, gestores y lideres de la atención de salud.

Uno de los ejemplos de estrategias multimodales son LOS 5 MOMENTOS DE LAVADO DE MANOS.

La OMS ha publicado en el 2009 Guide to Implementation. A Guide to the Implementation of the WHO Multimodal Hand Hygiene Improvement Strategy (guía de implementación, Una guía de estrategias multimodal para higiene de manos). Esta guía de aplicación se ha creado para ayudar a los centros sanitarios a aplicar mejoras en la higiene de las manos de conformidad con las Directrices de la OMS sobre la higiene de las manos en la atención sanitaria. La estrategia descrita en esta guía de aplicación se ha concebido para ser utilizada en cualquier centro sanitario, independientemente de cuál sea el nivel de recursos o de si el centro ya ha aplicado iniciativas para la higiene de las manos. Se centra principalmente en la mejora del cumplimiento de la higiene de manos por parte del personal sanitario que trabaja con los pacientes. Mediante las actuaciones propuestas por la estrategia, también se pretende conseguir la mejora de las infraestructuras para la higiene de las manos y del conocimiento y la percepción sobre la higiene de las manos y las IRAS así como del entorno de seguridad del paciente. El objetivo final es reducir tanto la propagación de la infección y de los microorganismos multirresistentes como el número de pacientes que contraen una IRAS prevenible y, por consiguiente, evitar pérdidas de recursos y salvar vidas.

Factores asociados al escaso cumplimiento de la higiene de manos

  1. Individuales
    1. Falta de preparación o experiencia
    2. Desconocimiento de directrices
    3. Ser un incumplidor recalcitrante
    4. Irritación cutánea por productos para la higiene de manos
  2. Grupales:
    1. Falta de preparación o retroinformación sobre los resultados del servicio o grupo
    2. Trabajar en cuidados intensivos
    3. Reducción de personal
    4. Falta de estímulo, de modelos o ejemplos
  3. Institucionales
    1. Falta de directrices escritas
    2. Falta de productos adecuados
    3. Falta de fomento del cuidado de la piel o de productos para éste
    4. Falta de cultura
    5. Falta de liderazgo, sanciones, recompensas
  4. Gubernamentales
    1. Falta de conciencia o compromiso
    2. Falta de reglamentaciones y políticas especificas
    3. Falta de directrices nacionales sobre higiene de las manos
    4. Falta de fomento de campañas nacionales o regionales para mejorar el lavado de manos
    5. Asignación insuficiente de recursos económicos para este fin

COMO LAVARSE LAS MANOS

Para maximizar la efectividad del lavado de manos se deben tomar en cuenta algunas recomendaciones, empezando con una duración de al menos 15 segundos.  El usar una cantidad adecuada de jabón y abundante agua, secarse con toallas de papel desechables usando esta para cerrar la llave.

Los pasos para una técnica correcta de lavado de manos según la Organización Mundial de la Salud son:

  • Mojarse las manos
  • Aplicar suficiente jabón para cubrir toda la mano
  • Frotar las palmas entre si
  • Frotar la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos, y viceversa
  • Frotar las palmas de las manos entre sí , con los dedos entrelazados
  • Frotar el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta, manteniendo unidos los dedos
  • Rodeando el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha, frotarlo con un movimiento de rotación, y viceversa.
  • Frotar la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación, y viceversa.
  • Enjuagar las manos.
  • Secarlas con una toalla de un solo uso.
  • Utilizar la toalla para cerrar el grifo.

En el año 2009 la OMS encabeza la campaña mundial, de periodicidad anual, con el fin de mejorar la higiene de manos.

Cada 5 de mayo (5 del 5 para recordar los 5 momentos del lavado de manos). Todas las instituciones se preparan para “convencer al equipo de salud” de que es importante lavarse las manos.

Entonces se hacen charlas, eventos que duran toda una semana, se regala alcoholes para manos, se reparten folletos a los pacientes para que nos obliguen a los profesionales sanitarios a lavarnos las manos, se contratan mimos, se programan hasta bailes lavándonos con la técnica correcta las manos (YouTube está lleno de este tipo de videos).

Manos limpias salvan vidas.

Mira tus manos.

La higiene de manos salva vidas.

Segundos que salvan vidas. Limpie sus manos.

Son algunos de los lemas que fueron utilizados en cada campaña cada año.

Sin embargo, a pesar de las Campañas mundiales, las Guías de implementación, las Normativas gubernamentales (ya sean regionales o locales), las Normativas institucionales de algunos lugares que trabajan fuertemente, nada pareciera alcanzar, para mejorar la adherencia por parte de los profesionales de la salud para mejorar los porcentajes de lavado de manos. Muchos programas y campañas se centran en incorporar a este pedido (sino súplica) a pacientes y familiares.

Si nos lavamos las manos SIEMPRE que esté recomendado, disminuimos las infecciones asociadas al cuidado de la salud, disminuimos la morbilidad de los pacientes, disminuimos su permanencia hospitalaria, disminuimos su mortalidad por complicaciones infecciosas nosocomiales que conllevan una mayor gravedad.

Si los pacientes nos dijeran: LAVA TUS MANOS, SALVA MI VIDA como una súplica… ¿Lo haríamos? ¿Salvaríamos su vida con este sencillo gesto?

Un día mas por el lavado de manos. Otro 5 de mayo.  ¡Hagamos por fin la diferencia!

Hasta Pronto!