
En el ámbito de la seguridad clínica, las Úlceras por Presión (UPP) no son solo una complicación médica; son consideradas, en su mayoría, un evento adverso prevenible y un indicador crítico de la calidad asistencial. Como expertos en seguridad, entendemos que «lo que no se mide, no se puede gestionar».
Aquí es donde la Escala de Braden se convierte en nuestra herramienta analítica fundamental.
¿Qué es la Escala de Braden? Fundamentos Teóricos
Desarrollada en 1987 por Barbara Braden y Nancy Bergstrom, esta escala es un instrumento validado que permite identificar el riesgo de un paciente de desarrollar UPP. Su diseño se basa en dos esquemas conceptuales:
-
La intensidad y duración de la presión.
-
La tolerancia del tejido a esa presión.
A diferencia de otras herramientas, Braden desglosa la vulnerabilidad del paciente en seis subescalas específicas, evaluando tanto factores extrínsecos (entorno) como intrínsecos (fisiología):
- Percepción sensorial: Capacidad de reaccionar ante la molestia relacionada con la presión.
- Humedad: Grado en que la piel está expuesta a la orina, sudor o exudados.
- Actividad: Grado de actividad física.
- Movilidad: Capacidad de cambiar y controlar la posición del cuerpo.
- Nutrición: Patrón habitual de consumo alimentario.
- Fricción y Cizallamiento: Cantidad de ayuda necesaria para moverse y el grado de deslizamiento contra las sábanas.

Aplicación Práctica: De la Evaluación a la Acción
La aplicación de la escala no debe ser un ejercicio burocrático de «marcar casillas». Su valor real reside en la estratificación del riesgo para personalizar los cuidados.
Como expertos, recomendamos que la evaluación se realice:
-
Al ingreso: En las primeras 8 horas.
-
Periódicamente: Cada 24-48 horas en cuidados críticos, o semanalmente en cuidados de larga duración.
-
Ante cambios: Tras cirugías prolongadas o deterioro del estado general.
Interpretación de Resultados
Cada parámetro se puntúa del 1 al 4 (excepto fricción, que es de 1 a 3). La puntuación total oscila entre 6 y 23:
| Puntuación | Nivel de Riesgo | Frecuencia de intervención |
|---|---|---|
| 15 – 18 | RIESGO BAJO | Vigilancia y medidas básicas de hidratación. |
| 13 – 14 | RIESGO MODERADO | Protocolo de cambios posturales y protección de talones. |
| 10 – 12 | RIESGO ALTO | Uso de superficies especiales de manejo de presión |
| < 9 | RIESGO MUY ALTO | Intervención intensiva y manejo nutricional crítico. |
Intervenciones según el Factor de Riesgo
1. Percepción Sensorial (Capacidad de respuesta)

Si la puntuación es baja (1-2): El paciente no siente el dolor del daño tisular.
-
Acción: Inspección visual exhaustiva de la piel (especialmente prominencias óseas) en cada turno.
-
Acción: Educación a la familia para identificar signos de enrojecimiento que no palidece al presionar.
2. Humedad (Exposición de la piel)

Si la puntuación es baja (1-2): Riesgo de maceración cutánea.
-
Acción: Uso de cremas barrera o protectores cutáneos de película de polímero (no basados en agua).
-
Acción: Cambios de pañal o absorbente inmediatos tras episodios de incontinencia. Considerar sondaje o sistemas de gestión fecal en casos críticos para mantener la piel seca.
3. Actividad y Movilidad (Capacidad de cambio de posición)

Si la puntuación es baja (1-2): Presión prolongada sobre los mismos capilares.
-
Acción: Programar cambios posturales reglados (cada 2-4 horas) siguiendo el reloj de posiciones.
-
Acción: Implementación de Superficies Especiales de Manejo de Presión (SEMP)* como colchones de aire alternante.
-
Acción: Mantener la cabecera de la cama al ángulo más bajo posible (idealmente ≤ 30°) para reducir la presión en el sacro.
(*) Aclaración: Uno de los documentos de apoyo del GNEAUPP, recoge las recomendaciones de uso de las superficies especiales de apoyo. Se recomienda su uso como un material complementario que no sustituye al resto de las otras medidas de manejo de la presión (movilización, cambios posturales y protección local). Su uso dependerá del riesgo detectado de desarrollar UPP y la situación clínica del paciente. Si el paciente se moviliza poco y no hay cuidadores que realicen las maniobras de rotación frecuente recomendadas y de alto valor, NO ESTÁN INDICADOS los colchones fijos antiescaras.
4. Nutrición (Ingesta alimentaria)

Si la puntuación es baja (1-2): El tejido no tiene «ladrillos» para repararse.
-
Acción: Solicitar interconsulta con Nutrición Clínica.
-
Acción: Suplementación con fórmulas hiperproteicas o enriquecidas con arginina y zinc si no hay contraindicación médica.
-
Acción: Registro estricto de la ingesta de cada comida.
5. Fricción y Cizallamiento (Fuerza mecánica)

Si la puntuación es baja (1): La piel se «desgarra» al moverse en la cama.
-
Acción: Prohibido arrastrar al paciente. Usar siempre entremetidas o dispositivos de transferencia (sábanas deslizantes).
-
Acción: Proteger zonas críticas (talones, codos y sacro) con apósitos de espuma de poliuretano o hidrocoloides de forma preventiva.
-
Acción: Asegurarse de que las sábanas estén siempre bien estiradas y sin arrugas.
Resumen de Seguridad para el Equipo
Regla de Oro: Siempre que la puntuación total de Braden baje de 16, se debe iniciar el protocolo de prevención de forma obligatoria. Si el paciente tiene factores agravantes (como diabetes o edad avanzada), el umbral de alerta debe subir a 18.
Beneficios para los Pacientes y la Institución
La implementación rigurosa de la Escala de Braden genera un impacto directo en la seguridad y el bienestar:
-
Reducción del Sufrimiento: Evita lesiones que son dolorosas, difíciles de curar y que pueden derivar en infecciones graves (sepsis).
-
Individualización del Cuidado: Permite que el personal de enfermería sepa exactamente dónde actuar (por ejemplo, si la puntuación es baja en «Nutrición», se activa interconsulta con dietética).
-
Optimización de Recursos: No todos los pacientes necesitan un colchón de aire de alta tecnología; la escala ayuda a asignar equipos costosos solo a quienes realmente tienen un riesgo alto.
-
Disminución de la Estancia Hospitalaria: Las UPP pueden duplicar o triplicar el tiempo de ingreso de un paciente, aumentando su exposición a otras infecciones nosocomiales.
Conclusión del Experto
La Escala de Braden es más que un formulario; es un lenguaje universal que permite al equipo multidisciplinar anticiparse al daño. En seguridad del paciente, la proactividad es nuestra mejor defensa. Un paciente con una puntuación de 12 que recibe un colchón especial hoy, es un paciente que no tendrá una complicación sistémica mañana.
Finalmente dejamos un Checklist Seguridad UPP, basado en el Protocolo de Braden para que puedas descargar.
¡HASTA SIEMPRE!
Checklist Seguridad UPP (para descargar)

Deja tu comentario